Las autoridades chinas evacuaron a residentes de varias localidades del Tíbet ante el riesgo de que se rompa un lago formado por la riada que golpeó el 26 de agosto una zona fronteriza entre el norte de Nepal y el suroeste de la región tibetana.
El embalse natural se encuentra cerca de la confluencia de un río procedente de Nepal con otro curso fluvial en el Tíbet. Este jueves contenía alrededor de dos millones de metros cúbicos de agua y ya comenzaba a desbordarse, de acuerdo con los datos difundidos por las autoridades chinas.
Advierten una posible descarga repentina
Las autoridades calculan que otros tres millones de metros cúbicos podrían incorporarse al lago durante los tres días siguientes. El caudal alcanzaría su máximo el 1 de septiembre, por lo que se mantiene la advertencia sobre una posible ruptura de la barrera natural y una descarga repentina de agua hacia las zonas situadas aguas abajo.
El Departamento de Recursos Naturales del Tíbet informó que los habitantes de varias localidades amenazadas fueron trasladados a lugares seguros. La barrera formada por los materiales arrastrados alcanza aproximadamente 50 metros de altura y más de tres kilómetros de longitud.
Equipos monitorean el comportamiento del agua
El Ministerio de Recursos Hídricos desplegó equipos de vigilancia hidrológica y realiza simulaciones para calcular el comportamiento del agua en caso de que la barrera ceda. Estas labores buscan apoyar las operaciones de emergencia y reducir el riesgo para las comunidades cercanas.
Expertos del Ministerio chino de Recursos Naturales determinaron, mediante imágenes satelitales, que el desastre se originó por el desprendimiento de una masa de hielo en una zona glaciar de Nepal ubicada entre 5 mil 200 y 5 mil 500 metros de altitud.
La masa de hielo arrastró materiales glaciares y descendió con rapidez hasta convertirse en un flujo de detritos y posteriormente en un corrimiento de lodo. El fenómeno recorrió unos 20 kilómetros en aproximadamente siete minutos y alcanzó el puerto fronterizo de Gyirong.
Continúan las labores de búsqueda y rescate
La riada afectó el distrito nepalí de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, y el condado tibetano de Gyirong. En ambos lados de la frontera continúan las labores de búsqueda, rescate y atención a las personas afectadas.
En Nepal, el último balance disponible citado por las autoridades situó en 359 el número de fallecidos y reportó 445 personas rescatadas con vida, entre ellas 27 extranjeras. En el lado tibetano se informó de tres fallecidos y 558 personas cuyo paradero no había sido confirmado, incluidas 260 extranjeras.

