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“Digger”, de Iñárritu y Tom Cruise, enfrenta dudas sobre su alcance en taquilla

“Digger”, la octava película de Alejandro González Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise, llega a los cines con expectativas divididas entre la crítica y dudas sobre su desempeño en taquilla. La cinta, cuyo presupuesto de producción reportado es de 125 millones de dólares, aborda una catástrofe ambiental provocada por las prácticas de extracción de un poderoso magnate petrolero.

Las primeras proyecciones apuntan a un estreno moderado en Norteamérica, de entre 12 y 15 millones de dólares durante su primer fin de semana. Esa estimación contrasta con el tamaño de la producción y con la presencia de Cruise, quien interpreta a Digger Rockwell, un personaje alejado de los héroes de acción que han definido buena parte de su carrera.

La recepción crítica también ha sido desigual. Algunos comentarios cuestionan que la película sea demasiado pretenciosa, grandilocuente o difícil de seguir, mientras que otros reconocen la ambición de Iñárritu, el trabajo visual y la decisión de utilizar la comedia negra para abordar la crisis climática.

En la historia, Digger Rockwell es un magnate petrolero texano cuya actividad de extracción desencadena una emergencia ambiental de alcance global. Ante el desastre, el personaje intenta presentarse como el responsable de encontrar una solución, mientras enfrenta a autoridades políticas y cuestionamientos sobre la dependencia mundial de los combustibles fósiles.

La película también ha llamado la atención por la transformación física y actoral de Cruise, quien aparece con acento sureño, sobrepeso prostético y una caracterización que rompe con su imagen habitual. El elenco incluye además a John Goodman, Riz Ahmed, Sandra Hüller, Jesse Plemons, Michael Stuhlbarg, Sophie Wilde y Emma D’Arcy.

Entre los elementos más destacados se encuentran la fotografía de Emmanuel Lubezki, el diseño de producción y una puesta en escena de gran escala. Sin embargo, la complejidad narrativa y el tono satírico podrían limitar su conexión con el público general, especialmente frente a las expectativas comerciales asociadas con una producción de este tamaño.

La diversidad de opiniones deja abierta la posibilidad de que “Digger” encuentre su público entre quienes buscan propuestas de autor, sátiras políticas y películas sobre el cambio climático. Su desempeño en taquilla dependerá ahora de la respuesta de los espectadores y del interés que genere el debate alrededor de su propuesta.