El Kelvingrove Art Gallery and Museum, en Glasgow, Escocia, retiró de su exposición permanente varias piezas con restos humanos egipcios, entre ellas la momia de un sacerdote identificado como Nekht, debido a que no existe constancia de que la persona fallecida o sus descendientes hayan autorizado su exhibición.
La medida también incluye una cabeza momificada, una mano derecha y un pie derecho procedentes del Valle de los Reyes, en Luxor. Las piezas fueron retiradas del acceso público y trasladadas a resguardo.
En el espacio donde se encontraba la momia, el museo colocó un aviso que señala: “Hemos retirado los restos humanos de esta exposición como marca de respeto”.
Glasgow Life, organización encargada de gestionar los museos de la ciudad, explicó que la decisión responde a un nuevo código de ética museística adoptado en junio. La política establece que los restos humanos deben exhibirse únicamente cuando exista consentimiento documentado e informado de la persona fallecida o, cuando corresponda, de sus descendientes.
El cambio forma parte de una revisión de las prácticas contemporáneas para el manejo y la presentación pública de restos humanos. En el Reino Unido, las instituciones culturales han reforzado el debate sobre la dignidad, el consentimiento y el contexto de las piezas humanas conservadas en sus colecciones.
El Kelvingrove recibe alrededor de 1.3 millones de visitantes al año y alberga colecciones de arqueología, arte e historia, con obras de autores como Salvador Dalí y Vincent van Gogh. Por ahora, los restos humanos retirados ya no forman parte de la exhibición permanente.

