Los resultados de la evaluación PISA 2025 se darán a conocer el martes 8 de septiembre de 2026, en un momento en que la comprensión lectora vuelve a colocarse en el centro del debate educativo de México. En esta edición participaron más de 760 mil estudiantes de 91 países y economías.
La prueba, aplicada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, evaluó conocimientos y habilidades de estudiantes de 15 años en ciencias, matemáticas y lectura. Aunque ciencias fue el área principal de esta edición, los resultados de comprensión lectora permitirán revisar uno de los aprendizajes esenciales para continuar la trayectoria escolar.
Leer no significa solamente descifrar palabras
La comprensión lectora implica identificar información, interpretar textos, relacionar ideas y utilizar lo leído para resolver problemas. Estas capacidades también son necesarias para aprender matemáticas, ciencias y otras asignaturas.
En México, datos citados en el debate educativo señalan que 48 por ciento de los niños que cursan los últimos años de primaria no comprende adecuadamente lo que lee. Además, los resultados de PISA 2022 indicaron que 47 por ciento de los estudiantes mexicanos de 15 años no alcanzó el nivel mínimo de competencia en lectura.
Una evaluación para orientar decisiones
Las evaluaciones estandarizadas permiten comparar el desempeño entre países y observar la evolución de los aprendizajes. Su utilidad no se limita a establecer posiciones internacionales: también puede ayudar a detectar rezagos, identificar desigualdades y diseñar políticas públicas con objetivos verificables.
La publicación de PISA 2025 abrirá una nueva discusión sobre los resultados de México y sobre las medidas necesarias para fortalecer la educación básica. El reto será analizar la información con criterios técnicos, sin descalificarla por razones políticas ni reducir el debate a una sola cifra.
La lectura y el desarrollo cognitivo
La lectura requiere la participación coordinada de la memoria, la atención, el razonamiento y otras funciones ejecutivas del cerebro. Por ello, aprender a leer de manera fluida no garantiza por sí mismo que una persona pueda comprender textos complejos.
El desarrollo de la alfabetización también modifica las capacidades relacionadas con el lenguaje y el pensamiento. Desde esta perspectiva, fortalecer la comprensión lectora no representa únicamente mejorar una asignatura, sino ampliar las herramientas que niñas, niños y jóvenes necesitan para seguir aprendiendo durante toda la vida.
El desafío para México
La presentación de los resultados de PISA 2025 ofrecerá una oportunidad para revisar qué están aprendiendo los estudiantes mexicanos y cuáles son los obstáculos que enfrentan. También permitirá valorar si las políticas educativas actuales están contribuyendo al desarrollo de aprendizajes fundamentales.
El resultado más importante no será solamente conocer la posición de México frente a otros países, sino utilizar la evidencia para corregir el rumbo. La comprensión lectora debe permanecer como una prioridad educativa, porque sin ella se limitan las posibilidades de aprendizaje en prácticamente todas las áreas del conocimiento.

