El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves 27 de agosto de 2026 una orden ejecutiva para cambiar el nombre del lago Ontario por “Lago América” en el sistema oficial de nombres geográficos de su país. La medida fue anunciada en Washington, mientras aumenta la tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá.
Trump declaró que el cambio tendría efecto inmediato y afirmó: “Tenemos un golfo y tenemos un lago. Sólo nos falta un océano”. La referencia al golfo alude a la decisión previa de su administración de utilizar “Golfo de América” para el cuerpo de agua conocido internacionalmente como golfo de México.
La orden aplicará al uso oficial en Estados Unidos
El lago Ontario se encuentra entre el estado de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario, por lo que el gobierno estadounidense puede establecer la denominación que utilizarán sus dependencias federales. Sin embargo, la orden no obliga a Canadá ni a organismos internacionales a adoptar el nuevo nombre.
Durante la firma, Trump apareció en la Oficina Oval junto a un mapa de los Grandes Lagos en el que ya figuraba la etiqueta “Lake America”. La decisión sigue el patrón de cambios de denominación geográfica impulsados por el mandatario desde el inicio de su segundo mandato.
El anuncio ocurre durante la disputa comercial con Canadá
El cambio de nombre se produce después de que las negociaciones comerciales entre Washington y Ottawa se estancaran. La administración estadounidense anunció nuevos aranceles sobre productos canadienses, mientras Canadá prepara medidas de respuesta, lo que ha deteriorado la relación bilateral.
Trump había planteado inicialmente la propuesta el 25 de agosto, cuando escribió que Estados Unidos consideraba seriamente cambiar el nombre del lago porque ya no esperaba mantener un alto nivel de negocios con Ontario. Dos días después confirmó la firma de la orden.
La denominación “lago Ontario” continuará siendo utilizada por Canadá y puede mantenerse en ámbitos internacionales. Por ahora, “Lago América” corresponde a la nomenclatura oficial que emplearán las autoridades federales estadounidenses.

