Skip to main content Scroll Top
19th Ave New York, NY 95822, USA

Agua sucia en Guadalajara: cierre de Las Pintas provoca tandeos y expone fallas del sistema

Agua-sucia-en-Guadalajara-cierre-de-Las-Pintas-provoca-tandeos-y-expone-fallas-del-sistema

La crisis por la mala calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara llevó al cierre de las compuertas de la presa Las Pintas y del llamado sistema antiguo de conducción, una vía que transporta agua desde el lago de Chapala hasta la Planta Potabilizadora de Miravalle. La medida comenzó en octubre de 2026, después de que habitantes reportaron agua con olor desagradable, coloración anormal y posibles residuos en distintos puntos de la ciudad.

El cierre redujo aproximadamente 20% del volumen que llega a la metrópoli y obligó a establecer tandeos por sectores. El esquema contempla interrupciones de dos o tres días por semana y podría mantenerse durante al menos seis meses, mientras se realizan trabajos de modernización en Miravalle y se construye un bypass para evitar el paso del agua por el canal y la presa de Las Pintas.

Contaminación y capacidad limitada de potabilización

El problema se concentra en el sistema que conduce agua a cielo abierto desde la cuenca del río Santiago hacia la planta de Miravalle. En esa infraestructura se han señalado descargas irregulares y un deterioro progresivo, condiciones que habrían rebasado la capacidad de tratamiento de una planta construida en 1956 y ampliada posteriormente.

Los análisis referidos en la cobertura del caso identificaron coliformes fecales, metales pesados, manganeso, hierro, aluminio, nitrógeno amoniacal y otras sustancias en el agua del sistema antiguo. La combinación de contaminantes generó preocupación por el uso del líquido para beber, cocinar, bañarse o realizar actividades domésticas.

La suspensión del suministro desde Las Pintas permitió mejorar las condiciones del agua que ingresa a la planta, pero también profundizó la reducción del abasto. La estrategia inmediata incluye sustituir materiales de filtración, lavar tanques y revisar las líneas de distribución antes de normalizar el servicio en las zonas afectadas.

Una red antigua y sin diagnóstico integral

La emergencia también puso bajo revisión la infraestructura hidráulica de Guadalajara. La red de distribución supera los 8 mil 500 kilómetros, cuenta con 162 tanques de almacenamiento y rebombeo, y opera con acueductos que tienen entre 45 y 70 años de antigüedad.

Especialistas han advertido que la solución no depende únicamente de construir un nuevo acueducto desde Chapala. También se requiere identificar fugas, revisar la cercanía entre tuberías de agua potable y canales de aguas negras, establecer monitoreos permanentes y sancionar las descargas residuales que ingresen al sistema de abasto.

Mientras avanzan las obras, el Gobierno de Jalisco mantiene el suministro por rutas alternas y aplica cortes programados en las colonias afectadas. La crisis evidenció que la disponibilidad de agua no garantiza por sí misma un servicio seguro: también son determinantes el mantenimiento, la vigilancia de las fuentes y la capacidad de potabilización.